Grupo ESW, C.A., en su constante búsqueda de mantenerte informado, reseña:
Cuando una computadora o un dispositivo electrónico de consumo se pone a la venta, suele tener fijada su fecha de caducidad. No quiere decir que a partir de esa fecha deje de funcionar, pero seguramente ya será obsoleto.
A quién no le ha pasado que compra lo último en tecnología y a los pocos días, sale al mercado un nuevo modelo con nuevas funciones, menor consumo, y ADEMÁS más barato, es algo con lo que tenemos que vivir. De hecho, es una situación con la que cuentan los fabricantes como punto a favor de la venta de nuevos modelos: se genera una necesidad de estar a las vanguardia en tecnología, de no quedarse atrás.
Sin embargo, la cuestión que se nos plantea es: ¿realmente necesitamos estar a la vanguardia o con lo que tenemos es suficiente? La respuesta depende del tipo de dispositivo y de otros factores como la existencia o no de un cambio de formato o de soporte que afecte a toda la industria.
Por ejemplo, hay cambios, como el de la Televisión Digital Terrestre, que son inevitables: o te actualizas, o no podrás ver la televisión (al menos no por los medios convencionales). Otros son opcionales y de lenta implantación, como el paso del DVD al formato Blu-Ray como formato/soporte por defecto para el contenido audiovisual.
Pero también existen los cambios que se hacen por la necesidad de no quedarse en la obsolescencia. No hay que remontarse a la muerte de los discos de 5 1/4 o 3 1/2. Una memoria de 128 MB sigue siendo útil hoy en día, pero con archivos cada vez mayores, el hecho de no disponer de una mayor capacidad lo hace acercarse peligrosamente al día en el que preferiremos engavetarlo para comprar (seguramente por una fracción de lo que nos costó en su día) uno de varios Gigabytes.
Dicha obsolescencia, que podría parecer simplemente una consecuencia de la evolución natural de la tecnología, está, en muchas ocasiones, programada dentro del ciclo de vida del dispositivo. No como una orden de autodestrucción que se activa cuando pasa un tiempo determinado, sino de una manera mucho más sutil.
Obsolescencia programada
Ya sea por la forma en la que trabajan, con ciclos de investigación y desarrollo, pruebas de fiabilidad, y posteriormente fabricación en serie y comercialización, cuando un fabricante lanza al mercado un dispositivo, lo más seguro es que su sucesor ya tenga fecha de lanzamiento.
De esta manera, el fabricante sabe de antemano cuánto tiempo pasará hasta que "necesite" que botemos la anterior versión para comprar la nueva. Como no puede obligarnos, hay otras maneras de convencernos de que es hora de cambiar.
Para comenzar, no es casualidad que las garantías duren dos años: es mucho más fácil y barato garantizar que un dispositivo funcionará a la perfección durante dos años que no durante cinco o diez. De esta manera, las pruebas de fiabilidad se realizan para conseguir esta meta. Es posible que sigan funcionando muchos años más, pero no habrán sido diseñados para ello.
De igual manera, también se introducen mejoras y cambios que ayudan a crear la ilusión de que necesitamos comprar un aparato nuevo y no seguir actualizando el que ya tenemos.
¿Actualizar o renovar?
Esta disyuntiva no es aplicable a la mayoría de los dispositivos electrónicos. De hecho, se circunscribe casi únicamente a las computadoras. Sin embargo, el actualizar una computadora es cada vez menos común.
Un ejemplo claro son los Netbooks, computadoras portátiles de bajo precio pensadas para utilizar durante un tiempo, y cambiar por otro modelo más potente cuando queden obsoletos. Podemos actualizarlos, sí, pero por su bajo precio es casi preferible no complicarse la vida y optar por un modelo más moderno.
¿Es realmente obsoleto?
Pero la pregunta importante: ¿es mi dispositivo realmente obsoleto? Se trata de una pregunta que se responde con otra pregunta: ¿estamos satisfechos con los resultados que obtenemos con el? Si la respuesta es sí, queda claro que no está obsoleto.
Si disponemos de una pantalla de televisión"de las viejas" que nos funciona bien y a la que podemos incorporar un receptor de TDT, no necesitamos comprar lo último en pantallas planas. Si tenemos una computadora fija que todavía nos permite trabajar con el paquete de ofimática estándar y no le buscamos sacar ninguna otra utilidad, no hace falta comprar lo último en procesadores de núcleo múltiple.
Si somos capaces de mirar más allá del marketing y, realizando un análisis frío y basado en datos objetivos, vemos que toca renovar, entonces podemos estar seguros de que estamos tomando una decisión meditada y no basada en un capricho.
FUENTE:: http://www.terra.es/tecnologia/articulo/html/tec21333.htm
FUENTE de la imagen: http://2.bp.blogspot.com/_yv1e5YUot1E/Sfb8XhYv9gI/AAAAAAAAXsg/OiWHaK9c3Z4/s400/cc12.jpg
Inicio
|
Nosotros
|
Productos y Servicios
|
Hosting
|
Noticias
|
Foros
|
Soporte
|
Contactos
|
Mi-Web
|
Manuales de uso
Grupo ESW, C.A. 2008 :: Todos los derechos reservaddos.
Rif: J-29692610-7.